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Casa De Adoración

Conoce nuestro corazón

Quiénes Somos

Iglesia Casa de Adoración es una comunidad de fe que ama a Dios y ama las almas. Estamos comprometidos con acompañar a las personas en su caminar espiritual, ayudándoles a encontrar restauración, crecer como discípulos, ser capacitados y descubrir su lugar para servir.

Creemos que cada persona tiene valor para Dios y que en Su presencia hay esperanza, dirección y propósito. Por eso deseamos ser una casa donde las familias puedan acercarse a Dios, crecer en la fe y sentirse parte de una comunidad que les recibe con amor.

Nuestra Misión

Ser y hacer discípulos para cumplir la misión de Cristo.

Creemos que el llamado de la Iglesia va más allá de congregarse. Nuestra misión es formar discípulos que vivan conforme a las enseñanzas de Jesucristo y, a su vez, compartan Su amor y el mensaje del evangelio con otros. Deseamos que cada persona crezca en su relación con Dios y sea equipada para impactar su hogar, su comunidad y el mundo para la gloria de Dios.

Nuestra Visión

Nuestra visión es cumplir el llamado que Dios nos ha encomendado a través de cinco pilares fundamentales que guían todo lo que hacemos como iglesia:

1

Ganar Almas

Compartir el mensaje de Jesucristo con amor y fidelidad, alcanzando a las personas para que conozcan la esperanza y la salvación.

2

Restaurar Vidas

Acompañar a cada persona en su proceso de sanidad, crecimiento y transformación.

3

Discipular

Guiar a los creyentes hacia una relación más profunda con Dios, enseñándoles Su Palabra.

4

Capacitar

Preparar a cada persona para descubrir, desarrollar y utilizar los dones que Dios le ha dado.

5

Servir

Demostrar el amor de Cristo mediante una vida de servicio a Dios, a la iglesia y a la comunidad.

Nuestros Valores

Amor

Creemos que el amor de Dios es el fundamento de todo lo que hacemos. Procuramos recibir, servir y cuidar a cada persona con el mismo amor que Cristo nos ha mostrado.

La Presencia de Dios

Anhelamos que cada reunión, ministerio y actividad sea un espacio donde las personas puedan encontrarse con Dios.

La Palabra de Dios

La Biblia es nuestra autoridad y guía para la vida. Enseñamos y vivimos sus principios con fidelidad.

La Familia

Creemos que Dios fortalece a las familias y que la iglesia debe ser un lugar donde todos crezcan juntos en amor y unidad.

El Servicio

Entendemos que servir es un privilegio. Utilizamos nuestros dones y talentos para glorificar a Dios y bendecir a la comunidad.

La Excelencia

Procuramos hacer cada tarea con responsabilidad, integridad y dedicación, ofreciendo siempre a Dios lo mejor de nosotros.

La Comunidad

Deseamos ser una iglesia donde cada persona encuentre un lugar para pertenecer, crecer y desarrollar relaciones saludables.

Nuestra Fe

Nuestra fe está fundamentada en las Sagradas Escrituras. Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios y la autoridad suprema para nuestra fe, nuestra doctrina y nuestra manera de vivir.

Creemos que hay un solo Dios, quien se manifestó como Padre en la creación, en Su Hijo Jesucristo para nuestra redención y como Espíritu Santo obrando hoy en la vida de los creyentes. Creemos que Jesucristo es Dios manifestado en carne y que en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.Referencias: Deuteronomio 6:4; Marcos 12:29; Colosenses 2:9; 1 Timoteo 3:16; 1 Juan 5:20.
Creemos que la Biblia es la inspirada e infalible Palabra de Dios y la autoridad para nuestra fe, nuestra doctrina y nuestra vida cristiana.Referencias: 2 Timoteo 3:16-17.
Creemos que la salvación es un regalo de la gracia de Dios, recibido por medio de la fe en Jesucristo, quien murió, fue sepultado y resucitó para nuestra redención.Referencias: Efesios 2:8-9; Romanos 3:23-25; Romanos 6:23.
Creemos que la respuesta bíblica al evangelio incluye: arrepentimiento de los pecados; bautismo en agua por inmersión en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados; y recibir el don del Espíritu Santo con la evidencia inicial de hablar en otras lenguas, según el Espíritu da que hablen.Referencias: Hechos 2:1-4; Hechos 2:38-39; Hechos 10:44-46; Hechos 19:1-6.
Creemos que Dios llama a Su pueblo a vivir una vida de santidad, obediencia y crecimiento espiritual, reflejando el carácter de Jesucristo en cada área de la vida.Referencias: Hebreos 12:14; 1 Pedro 1:15-16.
Creemos que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, llamada a adorar a Dios, hacer discípulos, servir a la comunidad y proclamar el evangelio a todas las personas.Referencias: Mateo 28:19-20; Marcos 16:15.
Creemos que la adoración es una respuesta de amor, gratitud y reverencia a Dios. Adoramos con gozo y libertad, expresando nuestra alabanza a través del canto, la música, la oración y la participación congregacional. Como parte de esto, también utilizamos instrumentos musicales, levantamos nuestras manos, aplaudimos, danzamos y, en ocasiones especiales, utilizamos banderas como expresión de honra a Dios.Referencias: Salmos 47:1; Salmos 149:3; Salmos 150:3-6; Juan 4:23-24.
Creemos que el Espíritu Santo continúa obrando en la Iglesia hoy, manifestando Sus dones para la edificación del cuerpo de Cristo, incluyendo la sanidad divina y las demás manifestaciones descritas en las Escrituras.Referencias: 1 Corintios 12:4-11; Marcos 16:17-18.
Creemos que la familia fue establecida por Dios como el fundamento de la sociedad. Creemos que el matrimonio es un pacto sagrado instituido por Dios desde la creación y que, conforme al diseño establecido en las Escrituras, está constituido por la unión entre un hombre y una mujer. Como iglesia, promovemos el fortalecimiento de las familias, el amor mutuo, el respeto y el compromiso conforme a la voluntad de Dios.Referencias: Génesis 2:24; Mateo 19:4-6; Efesios 5:22-33; Josué 24:15.
Creemos que la Santa Cena fue instituida por nuestro Señor Jesucristo como un memorial de Su sacrificio y una expresión de comunión con Él y con Su Iglesia. La celebramos mensualmente en obediencia a Su mandato, recordando con gratitud Su muerte, sepultura y resurrección, y anunciando Su regreso hasta que Él venga.Referencias: Lucas 22:19-20; 1 Corintios 11:23-29.
Siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, practicamos el lavatorio de los pies en ocasiones especiales como una expresión de humildad, servicio y amor entre los creyentes, reconociendo que la verdadera grandeza se manifiesta en el servicio.Referencias: Juan 13:3-17.
Creemos en el regreso glorioso de Jesucristo por Su Iglesia, en la resurrección de los muertos y en el juicio final, conforme a las promesas de la Palabra de Dios.Referencias: 1 Tesalonicenses 4:16-17; Apocalipsis 20:11-15.